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domingo, 5 de febrero de 2012

EL ASALTO Y ROBO AL TREN DEL "GRAN ORO" DE 1855

ASALTO AL TREN CONOCIDO COMO "EL GRAN ORO" DE 1855
El asalto y robo del "Gran Oro" como fue conocido en la época, tuvo lugar la noche del 15 de Mayo de 1855, cuando tres empresas de Londres remitieron un envío de unas cajas que contenían barras de oro y monedas desde la estación de London Bridge a París a través del ferrocarril del sur del este. Un total de 200 libras (91 Kg) de peso de oro por un valor de mas de £ 12.000 (alrededor de unas 809.000 £ en términos actuales una autentica fortuna para la época). Fue robado en el camino a Folkestone donde era enviado para ser transportado a través del Canal de la Mancha a Boulogne y París. En la noche del 15 de Mayo de 1855, tres cajas que contienen el oro y pertenecientes a Abell y Co, Spielmann y Bult fueron entregadas por una empresa  de transporte de caudales del ferrocarril del Sur Oriente en la estación de London Bridge, donde fueron embarcadas en el furgón de equipajes.

Las cajas fueron selladas y cercadas con rejas de hierro y se colocaron en cajas de seguridad garantizadas por cerraduras Chubb. Los duplicados de las llaves de las cajas fuertes se llevaron a cabo por parte de empleados confidenciales de la compañía ferroviaria en Londres y Folkestone y también copias para los capitanes de los barcos del sudeste del ferrocarril.

Cuando las cajas fuertes fueron sacadas en Boulogne y pesadas se descubrió que una pesaba 40 libras (18 Kg) menos de lo que debería, mientras que las otras dos pesaban un poco mas cada una. A pesar de eso --menudos vagos-- las trasladan sin mas comprobaciones a un tren con destino París. A su llegada fueron pesadas de nuevo y cuando las abrieron, se descubrió que el oro había sido sustituido por bolas de plomo --useasé lo de los alquimistas pero al revés, jejeje me encanta esta parte, menudo careto que se les tuvo que quedar al abrirlas--. Estaba claro que el robo no se había producido entre Boulogne y París debido a la correspondencia de los pesos, supongo que a los gilís de Boulogne les darían un buen premio.

En Londres las investigaciones comenzaron en cuanto se conoció el robo informados desde París. Se concluyó que el robo no podía haber tenido lugar en Folkestone o en el barco a través del Canal, o antes de la llegada de las cajas a la estación de London Bridge, y por lo tanto debe haber tenido lugar en el tren. Cuatro fuerzas policiales de Gran Bretaña y Francia proceden a intensas investigaciones durante meses y arrestaron a cientos de personas sospechosos habituales para someterlos a interrogatorio, pero no encontraron nada mas que mucha mala leche, mucha guasanga --cachondeito fino-- mucho bolinga y algo de mugre de poca monta.

Posteriormente muchos de los que se habían ocupado de las cajas informo de discrepancias como los agujeros y sellos rotos --coño que linces, así daba gusto formar parte de la profesión de ladroncetes--.

Los principales sospechosos eran los empleados del ferrocarril de Folkestone. El propio ferrocarril ofreció una fuerte recompensa y puso a su propio sabueso a olisquear el oro --pero el oro no huele y solo recibió pistas falsas que le tuvieron muy entretenido y con una buena cuenta de gastos, jijiji--. La teoría oficial britis era que el robo se había producido en el continente, que joios, mientras que la poli gabacha afirmaba que en Inglaterra basándose en la discrepancia en los pesos en Boulogne y en el chovinismo que no quería comerse el marrón glasse.

DETENCIÓN DE AGAR EDWARD
En Agosto de 1855 "los cansinos" que ya tenían mas que hartos a los pequeños rateros desde Londres al Canal detuvieron a Agar Edward, un criminal profesional que estaba asociado al podrido abogado James Townsend Saward --una especie de José Emilio Rodríguez Menéndez de la época--. Abogado y falsificador conocido por el "alias" de Jim Penman, su especialidad era extender cheques falsificando la firma del propietario de la cuenta bancaria y cobrarlos utilizando intermediarios, fue el que dió voleto al oro robado. Agar Edward fue detenido precisamente cuando esta intentando colar uno de estos cheques.

Fue condenado de por vida a deportación en un penal criminal de Australia, mientras lo encerraron en la prisión de Pentonville a la espera de su traslado. Desde prisión --que listo-- escribió a Fanny Kay madre de su hijo ilegitimo mencionando a Willian Pierce un ex dirigente ferroviario y mencionando un pago de £ 7.000 (£ 472.160 actuales). La tal Kay --la muy putilla-- le fue con el cuento al gobernador de la prisión de Newgate en el verano de 1856 --se la tiraba¿?--. El gobernador se puso en contacto con el Sr. Rees que así se llamaba el sabueso de la cia. ferroviaria --acuérdense de la recompensa-- y que a estas alturas debía de estar ya al borde de la cirrosis hepática de tanta pinta y pista falsa que le colaban siempre en las tabernas claro, y fueron a ver a Agar Edward que estaba por entonces en la prisión de Hulken Portland, esperando barco para deportación. Agar mosqueteras con el marrón que le había caído y recelando que lo del cheque fue una trampa del abogaducho, de unos y de otros --lo cual era cierto-- para quitárselo de enmedio y quedarse con todo el oro, lo larga todo.

EL RELATO DE AGAR EDWARD
Agar había conocido a Willian Pierce años antes, cuando Pierce había trabajado con una impresora que suministraba tickets a la cia. ferroviaria. Cuando Agar regreso a Inglaterra después de un tiempo en Australia y América, se reencontró con Pierce y este le dio el santo de los transportes de oro entre Londres y París. Pierce fue el cerebro gris del robo, a través del guarda de seguridad del tren James Burgess para conseguir copias de las llaves de seguridad. Pierce y Agar viajaron a Folkestone para ver las entregas y afinar el plan pero fueron tan descarados que levantaron las sospechas de la policía y las autoridades ferroviarias --que por cierto debían tener memoria de pez--. Se separaron y Pierce regreso a Londres, Agar se las ingenio para descubrir donde estaban las copias de las llaves de la caja fuerte de los lingotes pero no pudo hacerse con ellas. Decidió contratar a Willian George que era empleado de la oficina del superintendente del ferrocarril.

En Julio o Agosto Pierce descubrió que las cerraduras de seguridad iban a ser enviadas a Chubb por tener deficiencias y alteraciones e informo a Agar que las nuevas llaves y cerraduras serian enviadas de vuelta. La nueva caja fuerte tenia dos cerraduras con dos llaves diferentes Chubb y estos enviaron una sola copia a cada seguro. Willian George se las ingenio para hacer una copia en cera. Aún les faltaba la segunda llave de la caja fuerte. En Octubre de 1951 Agar hace el envío de una caja con oro por valor de £ 200 (£ 17.405 actual) --estaban capitalizados estos jejej--. La envía por el tren de Folkestone y la recoge con un nombre falso, allí ve que el empleado abría la caja fuerte mediante una llave tomada de un armario. Él y Pierce se reúnen en Folkestone donde Pierce se hace al "descuido" con la llave del armario, Agar hace una copia en cera y la devuelve al armario --el lumbreras del empleado la había dejado puesta en la cerradura--. Con la llave en su poder solo queda afinar el plan y Agar viaja varias veces en el furgón de equipajes gracias al guardia de seguridad Burgess a Folkestone.

Decidieron no robar cagaditas y esperar a que un gran trasporte de oro se produjera --querían un golpe de los gordos--. Mientras, iban consiguiendo perdigones de plomo con el mismo peso que el oro para dar el cambiazo. Como eran 91 Kg se repartieron los perdigones --bolas de plomo-- en bolsas hechas con tela de alfombra y bolsas de mensajería que podían llevar encima ocultas bajo un manton y no levantar sospechas.

Por último el 15 de Mayo de 1855 les dan "el queo" y Agar y Pierce vestidos como caballeros compraron billetes de primera clase a Folkestone. Le entregaron las bolsas con las bolas de plomo a un portero que a su vez se las entrego al guarda Burgess. Agar abordó el furgón de equipajes con ayuda de Burgess y Pierce se metió en un vagón de primera clase. En cuanto arranco el tren Agar abrió la caja fuerte y encontró las tres cajas de lingotes. Quitó las barras de hierro --goznes-- con un mazo y un cincel, sacó las barras de oro y la relleno con plomo a continuación cambiaron las bandas y reemplazó el sello de la caja con la cera de una vela y un sello común. Como tenían planeado, cuando el tren se detuvo en Redhill, un compinche Tester recogió parte del oro de manos de Agar y Pierce. Al descuido Pierce se metió en el vagón con Agar y Burgess y en cuanto arranco el tren se pusieron manos a la obra con la segunda caja, la tercera y última contenía pequeñas barras de oro de California, no pudieron cogerlas todas pero se hicieron con la mayor parte y le dieron el cambiazo alquimista inverso plomo x oro.

Cuando el tren llegó a Folkestone las cajas de "oro" fueron descargadas. Burgess, Pierce, Agar y los demás siguieron a Dover donde cargaron con las bolsas ahora llenas en lugar de perdigones de plomo con barras de oro puro. Se fueron al "Inn Castillo de Dover" donde comieron adecuadamente, que ya se sabe que el curro duro da mucha gusa. Luego regresaron en tren a Londres con su botín. En las semanas siguientes fundieron el oro y vendieron parte del mismo. Burgess recibió £ 700 (£ 46.964 actual) y con posterioridad otras £ 600 (£ 40.255 actual). Cuando Agar fue arrestado, Pierce enterró parte de los lingotes bajo los escalones de la despensa de su casa.

ARRESTO Y CONDENA
Fanny Kay fue alojada en la casa del inspector de policía Thorton para su custodia --jijiji sí ya, que putilla, jijiji--. Se recupero oro por valor de unas £ 2.000 libras (£ 134.183 actuales). Algunos empleados del ferrocarril reconocieron que trabajaron para Agar.

Willian Pierce, Forsyth, Jeremi Burgess y James fueron detenidos en Londres en Noviembre de 1856. Willian que se habia marchado a trabajar como director general de los "Ferrocarriles de Suecia", fue detenido cuando regreso a Inglaterra para visitar a su familia --"que pringao"--.
El Jucio en el "Old Bailey" --Tribunal Penal Central de Inglaterra y Gales-- comenzó el 10 de Enero de 1957. Los testigos principales fueron Kay y Aga --evidentemente hicieron un trato--. El 12 de Enero Burgess y Willian fueron condenados a 14 años en un colonia penal deportados a Australia. Pierce recibió dos años por robo con aislamiento --receptación--.

OTRO DÍA LES CUENTO LOS DE MI TOCAYO ROBERT LeROY PARKER Y HARRY ALONZO LONGABAUGH, USEASÉ BUTCH CASSIDY Y SUNDANCE KID.

QUERIDOS NIÑOS Y NIÑAS OTRO DÍA = MÁS











37 comentarios:

  1. Interesante lección de Historia.
    Saludos.

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  2. Estos británicos siempre han sido muy finos en el afane de trenes (recordar el tren de Glasgow). Sus descendientes en América también fueron especialistas en el asunto, como hemos visto en tantas películas.
    Interesante caso.

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    1. Don bwana los Brithis tienen fijación por lo ferroviario. También dieron unos palos gordisimos en los aeropuertos, sera por la modernidad que las ciencias adelantan que es una barbaridad.
      Saluditos.

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  3. Es que lo de robar es algo genuino de los britanicos.Y a veces su ingenio y maestria es digna de aplaudir.un saludo.

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    1. Agustín son unos maestros y eso que estos terminaban en Australia con los canguros.
      Saluditos.

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  4. Asombroso. Un caso más en que la realidad supera a la ficción. Qué preparación del golpe!!. Y vaya con la Fanny Kay. Todo muy cinematográfico.

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    1. Bucan así es, que yo sepa por lo menos se hizo una película de esto. Fanny muy apañada ella.
      Saluditos.

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  5. Hay una peli que trata todo este tema y está muy llevada, casi tal como lo cuentas tú. Y como dice Don Bwana, los british son vocacionales expertos en atracos de trenes. Y también lo trasladaron al Oeste americano.

    Buen post, me lo he pasado muy bien.

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    1. Don Javier me alegro que lo pasaras bien. Que yo sepa se hizo por lo menos una película protagonizada por Sean Connery y es bastante fiel al robo autentico, muy bien recreada la ambientación de época y con buenos actores.
      Saluditos.

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  6. Estilo casero, pero eficaz, como en las novelas de la época victoriana.

    En realidad, a mi lo que más me gusta es el tren, los de ahora no son lo mismo.

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    1. Candela es de esa época y habría que ver a estos señores tan estirados dando palos en los trenes con el sombrero de copa, jejej. Estos trenes eran una maravilla, en frente de mi casa pasa una linea ferroviaria de largo recorrido y de niños nos quedábamos horas sentados en la terraza viendo pasar las grandes maquinas de carbón y no digo nada cuando nos poníamos al lado de las vías. Brrrrr que tarra esta uno ya, jejej.
      Saluditos.

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  7. Más que a trenes, los pérfidos son dados a todo tipo de robo... y piratería.

    Un saludo, Zorrete.

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    1. Herep así es, a los Brithis les van los palos y cuanto mas gordos mejor, son muy competitivos hasta en ese oficio. A lo mejor un día cuento una de piratas que la mar también tiene sus cosas atractivas para contar en una entrada.
      Saluditos.

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  8. Ah, claro, comprendo: era la época en la que los ladrones acababan tras las rejas. Cuánto hemos evolucionado...! En cambio, ladrones seguimos teniendo, y más. Y desde luego, con menos ingenio.

    Estupenda entrada. Has conseguido entretenerme, cosa nada fácil...

    Saludos decadentes.

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    1. Así es Sir Seymour, entre rejas a trabajos forzados y en Australia, eso si sobrevivían al viaje en barco.
      Me alegro que pasaras un rato entretenido con la entrada.

      Saluditos.

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  9. Un relato impresionante que nos demuestra cuanto tenemos que aprender, en determinadas cosas de los hijos de la Gran Bretaña. Aquí tendríamos que hacer un penal en algúnlugar alejado, cómo el Hierro y meter allí según que especímenes que aquí, en la Península se ríen de todos.

    Un saludazo.

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    1. Así es CS, mira a mi lo de los islotes me parece bien, pero prefiero Perejil que ademas estarían apelotonados como piojo en costura.
      Saluditos.

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    2. Jajaja. y que lo digas, o cómo los franceses en Cabrera durante la guerra de independencia, comiendose unos a otros.

      Un saludazo.

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  10. Hay que reconocer que el estilo es un poco chusco,pero -eso sí-,contundente.
    Toda la historia desprende un aire dickensiano muy propicio para tales avatares.
    Saludos.

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    1. Natalia no se como tomarme tu comentario, jajaj. En lo de chusco supongo que te refieres no al estilo del post, si no al del robo en si. En efecto es un poco ñapas pero la seguridad también lo era, muy poco profesional para estándares de hoy día --aunque según y como, por que hoy día también se dan palos como el del robo de la droga de Sevilla que eso si que es chusco--.
      Saluditos.

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  11. Interesante historia que desconocía; me ha gustado.

    Lo que está claro es que aquellos ladrones eran unos piernas, cualquiera de los actuales políticos españoles roba más botín y encima con impunidad, aunque eso si, en los robos actuales se ha perdido el romanticismo.

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    1. Hola Don Tann gracias por mejorar esta casa con tú registro, ya sabe que aquí estará entre amigos.

      Pues sí, yo eso de las pelis que los ponen en plan Robin Hood pues como que no. Unos vagonetas de cuidado que se lo gastaban en vino y fulanas como todos. Pero como bien dices por lo menos se arriesgaban a terminar en algún penal Australiano. Hoy me he enterado de otro sitio donde mojo el pico nuestro ilustre Pepiño Blanco, ni mas ni menos que en la Autónoma o en la Complutense no recuerdo bien, un buen chollo para su mujer y la Uni con una pella de ordago por la que ahora piden cuentas al equipo rector anterior. Claro que el actual no es mejor ya que las dio por buenas y defiende su gestión, esto si que no tiene ni gota de merito. A estos no les exiliamos ni a Braojos donde por lo menos pasarían frió.
      Saluditos.

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  12. Zorrete, crees que en el Banco de España queda algo de oro?. A lo mejor igual alguno se anima a dar "varios golpes".
    Saluditos.

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    1. Xad me temo que de no buscar nuevas aplicaciones para las telarañas poco mas pueden sacar. Aquí la pastita esta en negro en las caja de seguridad de los particulares. En cambio Gibraltar ya seria otra cosa, jejej.
      Saluditos.

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  13. ostras, gracias por recordarme este espectacular golpe, q tan bien has rememorado. Enhorabuena, Zorrete
    saludos blogueros

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    1. Gracias maestro. Estoy tan liado que no vi tú comentario hasta hoy.
      Saluditos.

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  14. ¡¡BUUUUUUUUUUUUUUU!!!''BUUUUUUUUUUUUUUUUU!!¡¡AFICIONADOOOOOS!!¡¡PARDILLOOOOOOS!!
    No lo Digo por Tí Amigo Zorrete. Lo digo por los Ingleses del Caso que Cuentas Tan Detalladamente...¡A Andalucía Tenían Que Haber Venido a ESTUDIAR EL ARTE DEL ROBO POR TODO LO ALTO!!
    Un Cordial Saludo
    un Brindis
    y
    ¡¡RIAU RIAU!!

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    1. Don Old es que la escuela Andaluza es mucha escuela, estos dejan en pelota a los Usa y los Chinos de una sola tacada. A ver si tengo tiempo y vuelvo a trajinar en vuestros blogs y en el mío, que lo tengo abandonadito.
      Saluditos buen bate.

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  15. Señor Zorrete, ¿para cuándo una nueva entrada con su ingenio y su chispa? No sea así y anime mis horas de asueto en breve...

    Saludos decadentes.

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    1. Hola Sir Seymour, me alegra que me anime de esta forma. Ya mismo estoy de vuelta. El trabajo me tiene liado pero ya tengo mas tiempo y pronto estará una entrada en el horno. Yo también tengo ganas de entrar en vuestros blogs. (mono blogero creo que tengo, jejej).
      Un saludazo amigo.

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  16. Una historia muy interesante, conozco varias, pero ésta no...
    Siempre me asombra cuando se hace una comparación entre los valores de la época y los actuales. A veces cuando leo algún libro de un autor norteamericano, y constato los precios de las cosas me digo: ¿Por qué no seguirán costando lo mismo los objetos, pero con el poder económico que uno tiene en la actualidad?
    Sí, ya sé, es una tontería... no tienes que decirlo.
    Un abrazo.
    HD

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    1. Amigo Humberto, pues sera una tontería, pero creo que es una tontería que pensamos todos, por eso puse el contraste de valores. Lo que no conseguí --por falta de tiempo--, es el precio de una comida o una pinta de cerveza de la época. Creo que todos seriamos medio ricos con esos precios de entonces.
      Un saludo, ya estoy deseando de tener mas tiempo para poder visitar vuestros blogs.

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  17. Pues este robo o atraco, no es nada con el que hubo, en el hundimiento "casual" en la Bahía de Gando (Gran Canaria), del buque Alfonso XIII, que trasladaba la paga de las tropas que estaban en Cuba y en Filipinas, se hundió y casualidades, a día de hoy, no ha aparecido ninguna moneda. Llevo tiempo juntando información y en cualquier momento la cuelgo, con lo que se demostrará que el dinero se quedo en Cadiz en los bolsillos de "alguien".

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    1. DORAMAS gracias por registrarte y bienvenido a tú casa. Una historia que ya estoy deseando verla escrita en tu blog y saber que paso con esos doblones. Durante días no he podido atender el blog por cuestiones de trabajo, pero ya estoy otra vez listo para la brega. Nos vemos en tu casa o en la mía.
      Saluditos.

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  18. Ostras!! Se me había pasado esta entrada. Espectacular robo, casi no me acordaba de el. Pero desgraciadamente parece que no existe el robo perfecto. Siempre te acaban pillando.
    Saludos!

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    1. Hola Lorenzo, tranquilo no se pueden seguir todas las entradas, yo también estuve liado no pude entrar en los blogs. Estoy preparando una de espías chinitos a ver si os gusta.
      Saluditos.

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